Debido al hecho de que la bata, por sus orígenes, representa una desigualdad social y clasismo, ya
que era utilizada no por las mujeres burguesas, sofisticadas de clase alta, sino por la mujer
trabajadora, ama de casa del ámbito rural, decidí hacer una bata que siga siendo bata, clase obrera,
pero glamurosa.
Las mujeres antiguamente podían ser penalizadas en algunos estados de EEUU por llevar una bata
en el espacio público. Estaba mal visto que se viera esa ropa de trabajo más allá del pequeño mundo
al que debía permanecer la mujer: la casa.
En España tal vez sí se salía a comprar el pan con la bata puesta pero de ahí no pasa. No irás a cenar
a un restaurante, o irás al teatro, o tendrás una cita con una bata.
Así que yo quise aprovechar la oportunidad de tener que hacer este ropaje cargado de historia,
simbología, prejuicios y opresión para crear una útil y práctica pero también poderosa, colorida y
glamurosa bata.
Esas mujeres amas de casa que vivían con la bata puesta pero luego de cara al público debían
ocultarla eran las verdaderas burguesas. Solo he querido intentar hacer una bata que les haga justicia
y lucirla como se merece donde obligaban a ocultarla.
LA BATA